
A través de Lomo Juan Primo y otros recintos cementeriales de la geografía isleña, ‘18 en 16’ explora las posibles explicaciones que se dan a las realidades funerarias y la propia organización de los espacios sepulcrales, a la par que se hace una radiografía de las condiciones de vida de los individuos inhumados. Su sexo, edad de muerte y las huellas que en su esqueleto dejaron enfermedades y trabajo físico son valiosos datos que nos aproximan, desterrando mitos, al acontecer diario de aquellas poblaciones.